Glosario
Términos complejos explicados de forma Simple, a lo Lowi.
Si alguna vez has conectado tu ordenador al router mediante un cable o has compartido archivos entre dos dispositivos en casa, ya has interactuado con una red LAN.
Una red LAN (Local Area Network) es un conjunto de dispositivos —ordenadores, móviles, tablets, impresoras o consolas— que están conectados entre sí en un espacio físico limitado, como puede ser tu casa, un piso de estudiantes o una oficina pequeña. Estos dispositivos comparten una misma línea de comunicación y, por lo general, se conectan a un servidor o router central que les da acceso a Internet.
La característica principal de una red de área local es que los dispositivos se encuentran en un área de extensión única y limitada. No estamos hablando de conectar Madrid con Barcelona, sino de que tu portátil «hable» con la Smart TV del salón.
Para que te hagas una idea, una red LAN es como la red de tuberías de tu casa: conecta diferentes puntos —grifos, ducha y fregadero— dentro de un mismo edificio para que todos tengan acceso al agua —en este caso, a los datos y a Internet—.
Si te has preguntado alguna vez por las siglas, LAN significa Local Area Network.
En español, este término se traduce como red de área local:
Cuando veas la palabra LAN en la parte trasera de tu router o en los ajustes de red de tu ordenador, recuerda que se refiere a todo lo que ocurre dentro de «tus cuatro paredes».
Una red LAN no está ahí solo de adorno: tiene funciones muy prácticas que nos facilitan la vida diaria, tanto si teletrabajas como si solo quieres ver una serie en las mejores plataformas de streaming. Básicamente, sirve para que un mínimo de dos dispositivos —o incluso miles en grandes edificios— se interconecten para:
En definitiva, una red de área local sirve para transferir grandes cantidades de información y compartir recursos entre dispositivos en una misma conexión a Internet, garantizando gran estabilidad y velocidad.
El funcionamiento de una red LAN es más sencillo de lo que parece. El router se encarga de gestionar y distribuir los datos entre los dispositivos conectados para que la comunicación se realice de forma correcta y eficiente.
Para que esto sea posible, intervienen dos elementos fundamentales: el hardware, formado por los dispositivos físicos de la red, y el software, que incluye los protocolos y sistemas que permiten la comunicación entre ellos.
En general, las conexiones de red LAN más rápidas y estables se producen gracias al uso de un cable Ethernet. Este cable permite que la transferencia de información no sufra interferencias y que la velocidad sea mayor, llegando a alcanzar cientos de gigabits por segundo en entornos profesionales.
Hoy en día, es muy común utilizar cables que se conectan a infraestructuras de fibra óptica que pueden cubrir distancias considerables. Sin embargo, en muchas casas todavía encontramos redes LAN que emplean cables de cobre con una extensión menor —hasta 100 metros—, que son más que suficientes para un uso doméstico normal.
El router es el dispositivo que crea la red LAN. En su parte trasera verás varios conectores que suelen poner «LAN1», «LAN2», etc. Si quieres que un dispositivo tenga la mejor conexión posible, lo ideal es conectarlo directamente ahí.
Si te interesa mejorar la cobertura en casa, siempre puedes echar un ojo a los mejores routers wifi para asegurar que tu LAN vuele.
Para que el router no se líe, asigna una «matrícula» a cada dispositivo. Esto es lo que conocemos como la dirección IP local. Así, cuando pides ver un vídeo en YouTube desde tu móvil, el router sabe que tiene que enviar los datos a la IP del móvil y no a la de la nevera inteligente.
Aunque el concepto base es el mismo, no todas las redes LAN se organizan igual. Dependiendo de cómo se conecten los dispositivos entre sí, podemos distinguir dos modelos principales:
¿Y la red WLAN?
Seguro que te suena. La WLAN (Wireless Local Area Network) es simplemente una red LAN, pero sin cables, es decir, a través de WiFi. Es lo que usamos todos los días con el móvil. Es más cómoda porque no tienes cables por medio, pero recuerda que el cable siempre será un pelín más rápido y estable.
A veces nos hacemos un lío con tantas siglas, pero la diferencia principal es, básicamente, el tamaño del «barrio» que cubren. Aquí te dejamos las diferencias clave:
En resumen, la LAN es tu casa, la MAN es tu ciudad y la WAN es el mundo entero.
Si tienes la opción de conectar tus dispositivos más importantes —como la consola o el ordenador de trabajo— directamente a la red LAN mediante cable, notarás la diferencia.
Aquí tienes las 4 ventajas principales:
Si alguna vez tienes problemas para conectar algún dispositivo o necesitas configurar algo más avanzado, como una consola para jugar mejor online, es posible que necesites saber cómo abrir un puerto o todos los puertos del router. El puerto LAN es esa «puerta» física y virtual que permite que la información entre y salga de tus dispositivos de forma fluida.
Ahora que ya sabes qué es una red LAN, para qué sirve y por qué es tan útil tener una buena configuración en casa, ¡solo te queda sacarle el máximo partido!
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